La contumaz crisis económica que venimos padeciendo durante más de tres años, al final topó con una de las líneas rojas que, se decía, sería intocable: la Educación. Si hasta ahora nos enorgullecíamos de que las últimas generaciones han sido las mejor formadas de la historia de España, probablemente se produzca una inflexión y las próximas, las que a partir de ahora dejen las aulas de los Institutos y Universidades, su formación académica no sea tan buena y no llegue a los amplios sectores sociales que hasta ahora así lo ha hecho.
En muchas ocasiones hemos escuchado que el gasto educativo hay que considerarlo como una inversión de futuro para una sociedad y para un país, pero actualmente se considera que es un gasto más al que hay que aplicar la tijera. Los recortes que empezarán a notarse especialmente a partir del próximo curso, no sabemos a ciencia cierta que consecuencias tendrán sobre las generaciones futuras y sobre el futuro de nuestro propio país, pero está claro que en la era de "la sociedad del conocimiento", una bajada de la formación de nuestra ciudadanía, nos acerca más hacia los "países empobrecidos" que hacia los países del "primer mundo".
El mantenimiento de una Educación de calidad, con la "Escuela Pública" como garante de ese derecho, es algo a lo que no debemos renunciar (seguro que hay otras partidas presupuestarias donde aplicar esa afilada tijera).
En este sitio puedes suscribir el manifiesto "Por una Educación de calidad y en igualdad".
Saludos,
José Manuel




















